Decía un amigo que existía cierto runrún con esta novillada y que
algunos aficionados tenían muchas esperanzas para ver el debú del
sobrino-nieto de Curro Romero y ver la evolución de Lama de Gongora. Y es cierto que había expectación y por eso ha habido menos de 3/4 de plaza cubriendo los tendidos de la plaza. Y las esperanzas eran buenas si hubiéramos contado con una ganadería en condiciones pero la Casa Matilla (García Jiménez/Olga Fernández) sigue “gafada" en Sevilla y ha vuelto a mandar un encierro manso, flojo y descastado. Un eterno calvario que tenemos los aficionados con tragarnos este tipo de ganaderías malas. Bien presentado para una novillada en Sevilla, pero sin la bravura exigida. El menos malo el que hizo segundo que no terminó de ser entendido del todo por el novillero. Todo lo demás será bueno para el carnicero y para el consumo humano.
Gonzalo Caballero estuvo frío de capote con el primero que apenas tuvo raza y casta en sus acometidas. Parado en la suerte de varas, careció de alguna virtud para que la faena cogiese vuelo. Noblón el novillo pero sin alma y sin fuerza. Faena ajustada y encimista con alardes de valor pero nada más. Efectos y destellos de valor de Caballero ante un animal carente de virtud brava.
Con el manso cuarto otro "calvario" que tuvo que ser lidiado en la querencia. En el caballo se originó un carrusel de entradas y en banderillas más de lo mismo. Además la lidia un desastre. Con la muleta Caballero tiró de oficio y valor y ejecutó la faena que el toro pedía y en los terrenos que se encontraba a gusto el novillo y el torero. Saco genio el animal y cierta vulgaridad y atropello el torero, que con su "testículina" le sacó todo, más con el corazón, que con la cabeza. Entró a matar sin muleta y el público se impactó que tras la estocada hubo una leve petición de oreja. El torero entendió que debió dar una vuelta al ruedo. Para mi no
lo era.
Lama de Góngora tuvo detalles con el capote sin llegar acoplarse del todo en su primero. Buena la larga muy templada que cerraban las verónicas de recibo. El novillo en el caballo no demostró grandes virtudes. En el último tercio tuvo el motor justo para que Lama se entonase toreando a derechas y quizás lo más importante tuvo lugar toreando al natural. Se tuvo que confiar más con ese pitón pero el sevillano no apretó el acelerador. Sin darle el sitio y la pausa, el animal término rajandose y la faena no cogió el vuelo. Con la espada sigue su otro "calvario".
Silenciada su labor.
En el quinto Lama estuvo también algo dubitativo con el capote y no llego acoplarse. Un novillo que tampoco tenía las fuerzas muy boyantes y que manseó en todos los tercios. Terminó rajándose y Lama apenas tuvo momentos para el lucimiento. repitió guión con la espada.
En el último, sobrero de la misma ganadería, y tras un "espectáculo" con los sobreros - otro calvario - de 20 minutos para devolver al sexto por invalido, le tocó en suerte otro novillo manso y sin raza que apenas pudo ejecutar con soltura su toreo con el capote. En el caballo sonaron estribos y arreones que acreditaba que se trataba de otro novillo manso y descastado. Lo mejor de Ruiz Muñoz su voluntad y detalles con al muleta, que intentaban agradar al respetable, ante un animal que decía más bien poco.La tarde no estaba para florituras y o mejor era acortar calvarios innecesarios. Tras varios pinchazos fue silenciada su labor. Digna actuación en el día de su debú con picadores, a la espera de poder verlo pronto, pues su torero parece tener cierta hondura y aroma de Romero.
Fotos: Pérez@larcón

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