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| Aspecto de la plaza |
Primera experiencia de apertura de la feria taurina de Almería con una novillada de promoción y con entrada gratuita para el público asistente. Hay que tomar nota a la empresa, y a la afición sobre la idoneidad de este tipo de festejos y su acción para promocionar la fiesta nacional.
Al hilo de lo anterior, si esto es bueno para la fiesta, con plaza llena, he de señalar que los chavales que en ella participan deben tener mayor destreza para solventar los problemas que plantean los novillos. Y los novillos de esta tarde de Esteban Isidro, sin ser buenos, y de impecable presentación han tenido la fuerza y raza para que los novilleros hubieran estado mejor de lo que han estado.
Carlos Ojeda, que sustituía a Lilián Ferrani, y perteneciente a la Escuela de Jaén, tuvo un novillo que pedía esfuerzos u sacrificios. Faena que careció de planteamientos técnicos y que tuvo bastantes enganchones. Debiera repasar –como sus compañeros de cartel - aquello de; parar templar y mandar. Lo mejor la estocada que recetó. Una oreja como premio a su labor.
Francisco Morales lidió un novillo burraco que se caracterizó por su falta de fuerzas. El de la escuela de Málaga anduvo desconfiado y con prisas y en ningún momento se acoplo al animal. Con la espada muy mal y se le perdonó por la Autoridad los tres avisos reglamentarios. Sólo sonaron dos avisos.
José Cabrera, de la Escuela Municipal Taurina de Almería, comenzó con una larga cambiada de rodillas con su saludo capotero que genero muchos aplausos, al igual que las verónicas con las que acompaño después, y una revolera àra terminar ese saludo. Con las banderillas el “revolucionario Cabrera” se gustó en banderillas donde anduvo voluntarioso y entregado. Con la muleta, estuvo algo acelerado pero con la alegría e ilusión de un novillero que quiere ser torero. Le falta mucho para ello, y debe cuidar muchos aspectos: sobre todo lidiar un manso y darle el sitio que se merecía. Lo de matar también debiera aprenderlo. Tras cinco pinchazos se le dio una generosa oreja por el paisanaje. Mal otorgada porque eso no genera ninguna confianza. Al contrario se le engaña.
Rafael Reyes, de Córdoba, topó con otro novillo faltito de raza, pero que tuvo cierta nobleza cuando se le hacían las cosas bien. Tuvo momentos con la derecha pero sin el acople deseado. Pecó de frialdad delante del animal. Tras un pinchazo y estocada se le pidió una oreja que el presidente ahora no concedió.
Jimenez López demostró valor y muchas ganas de agradar. lo recibió a porta gayola a su enemigo y le enjareto 4 largas cambiadas que gustaron al personal. Luego llego el show de banderillas y las vueltas y cariocas con el animal que fue lo que motivo que llegase con poca fuerza a la muleta. López lo intento todo a derechas e izquierdas pero sin planteamiento ni criterio claro. Así es muy difícil. Tras varios estocadas fue silenciada su labor tras leve petición.
Rubén Martínez, el menos placeado de sus compañeros, tuvo un novillo complicado que aconsejaba otras manos mas expertas. Porfió en la muleta pero sin el acople deseado debido a la falta de experiencia. Con la espada mal que motivó que le sonaran dos avisos reglamentarios.
Por último hay que decir que las cuadrillas, más que lidiar y ordenar una buena secuencia de la lidia, han propiciado muchos capotazos absurdos, y muchas carreras a los novillos que han mermado la actuación posterior de los novilleros. Tomen nota los organizadores de este aspecto para futuros compromisos.

1 comentario:
Una pena que por culpa de la poca solidaridad de la Escuela Taurina de Almeria no pudiese venir el novillero Lilian Ferrani.
Muy buena reseña de la novillada José Manuel.
Saludos!
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