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martes, 12 de mayo de 2015

La Tertulia "El Porvenir" recibe a Pepe Luis Vargas

Informa la Web de la Tertulia,  que el pasado día 6 de mayo visitó la Tertulia Taurina “El Porvenir” el fino y valiente diestro Pepe Luis Vargas. Les acompañó los matadores de toros Rafael Torres y su habitualcontertulio Antonio Alfonso Martín, con lo que se completó una terna de toreros de las décadas de los años setenta-ochenta del pasado siglo que brindaron una magnífica noche de toros, cargada de anécdotas y acertados y sensatos juicios sobre la Fiesta en momentos pasados y en la actualidad. 
Tres toreros de Sevilla, que precisamente recibieron su alternativa en la Maestranza de manos de Curro Romero. Pepe Luis Vargas se fijó en la medida, tela y textura de los capotes de Rafael Torres para que Fermín, el sastre de toreros, se los hiciera exactamente iguales. Antes, Rafael Torres, los copiaba de los capotillos de Pepe Luis Vázquez
Pepe Luis Vargas, sin antecedentes taurinos en su familia, entra en contacto con el mundo del toro cuando, siendo un niño, su familia se traslada a vivir cerca de la plaza de toros de Écija, con lo que el coso acaba convirtiéndose en el lugar de juegos de los chavales del barrio, donde juegan al toro o contemplan sentados en el estribo los entrenamientos de los aficionados y profesionales ecijanos a diario. Entre ellos, destacaba Palmeño, que un día se dirigió al pequeño Vargas para ofrecerle los trastos. A partir de ahí se hace uno más del grupo, comienza a embestirles en sus entrenos y a dar sus primeros pases. Con 9 años, en un festejo cómico, se tira de espontáneo en la parte seria del espectáculo, sale a hombros de sus amigos, pero tiene la parte amarga de la importante reprimenda de su padre, policía municipal de profesión, cuando la Guardia Civil le informa de lo sucedido. 
A los 16 años hace su debut oficial en público, el 18 de mayo de 1975, en una novillada sin picadores en la plaza de toros de Osuna. A partir de ahí comienza una fulgurante carrera que le lleva a ser líder del escalafón de novilleros con caballos en la temporada de 1977, sumando 44 festejos. Precisamente, de esa época de novillero con picadores manifestó Pepe Luis Vargas haber vivido el mejor momento de su carrera y del que guarda el más bonito recuerdo de toda su trayectoria: la faena a un novillo de Hermanos Sampedro en la Maestranza de Sevilla el 3 de julio de 1978, (“Pies de Galgo”, se llamaba), y cuya lidia y muerte había brindado nada menos que a Pepe Luis Vázquez. En marzo de 1979 se presenta ante la afición de Madrid con novillos de “Lupi”, antes de recibir la alternativa en la Feria de Abril de 1979, con Curro Romero de padrino, como hemos indicado, y con “Manili” de testigo, ante toros de Salvador Domecq. A principios de la década de los 80 protagonizó varias tardes de gloria en diferentes cosos mejicanos, donde su arte y valor levantaron revuelo y cuyos ecos llegaron pronto hasta España, reportando muchos contratos. El mejor de sus recuerdos de esas tardes nos relató que fue en la Munumental de México, en enero de 1981, cuando cortó una oreja a un toro de “Piedras Negras”. Y así fue discurriendo su carrera, entre los altibajos motivados por las numerosas cornadas recibidas en tantos años (20 nada menos, algunas gravísimas). 
Ya retirado, inicia su labor de ayudar a los niños que querían ser toreros y funda la Escuela Taurina de Écija, que él consigue fortalecer y consolidar, hasta convertirse en escuela municipal. Llegaron a salir de esas “aulas” hasta 74 niños, que acabaron conviertiéndose en profesionales. 
En la actualidad colabora como profesor en la Escuela Cultural de Tauromaquia de Sevilla. Entretenida tertulia, con anécdotas de los inicios de su apoderamiento primero por el ecijano Cañas y posteriormente por Escobar. A Pepe Luis Vargas no le gustaba madrugar para entrenar... No entendía las prisas de los chavales cuando había tiempo suficiente para hacerlo a lo largo del día: por las mañanas, nunca antes de las nueve y previo desayuno. Por las tardes, tras la preceptiva siesta.

Foto: Tertulia El Porvenir
 
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